12/8/17

Defensa Psíquica

El ser humano posee distintos cuerpos que van más allá de lo tangible. No es una cuestión de capacidad o de poder psíquico, ya que todas las personas, sin distinción de ningún tipo poseen en sí mismas un conjunto de entidades. El ser humano se compone de varios cuerpos o formas vibracionales que interactúan con su salud física y emocional.

Tenemos el cuerpo físico que es lo tangible dentro de él encontramos "el doble etéreo" que sería una copia energética del cuerpo físico. Este cuerpo astral es el que proyectamos cuando hacemos viajes psíquicos o viajes astrales (desdoblamiento). Aparte de éste tenemos uno que se llama bioplasmático que recibe el nombre de aura.

El aura es un campo energético que nos rodea y que también poseemos porque es algo que emanamos de distintas gamas cromáticas, invisible a simple vista pero susceptible de ser captada mediante el trabajo psíquico. El cuerpo aúrico para los esoteristas es una emanación conjunta entre el cuerpo etérico, astral y espiritual alcanzando sus distintas tonalidades de acuerdo a la evolución de la persona y su condicionamientos espirituales, también varía en los intercambios relacionales entre individuos y/o animales como objetos. 

Por eso, hay personas que nos caen bien y otras no caen mal, cuando interactuamos con ellas porque captamos de manera inconsciente la energía que desprende su aura. Por lo tanto, si la energía que se desprende es disonante nos causará desprecio, antipatía, hastió sin siquiera conocer a la otra persona. No todas las cosas malas o negativas que nos ocurren son productos de enemigos ocultos, algunas tienen causas racionales. En asuntos paranormales primero se empieza por las causas racionales, sino las hay se sigue la línea esotérica.

Defensa psíquica contra personas que nos atacan

En los ataques físicos o psíquicos los daños ocasionados dependen de dos cosas, la primera la intensidad, fuerza o potencia del atacante y la segunda la fortaleza o resistencia del afectado. La solución al problema es debilitar al atacante y fortalecer al atacado. La fortaleza del atacado la tiene que buscar en su intuición o corazonada, tomando consciencia de lo que se le manifiesta en los sueños, los signos mágicos que le envía el universo, las premoniciones, si hay una apertura mental llegan las respuestas. Hay que usar a nuestro favor: amuletos, talismanes, mudras, reiki, piedras o gemas etc. para defendernos de los "enemigos ocultos", como así también se pueden utilizar plantas de jardín como cactus y ruda; la otra es trabajar para desarrollar un escudo psíquico que proteja nuestro aura, tomándose al menos diez minutos por día  de meditación con música zen de mañana y de noche, para crear y visualizar un escudo de poder que nos proteja el aura. 

Defensa psíquica contra desencarnados que nos atacan

En los viajes astrales podemos encontrar seres desencarnados, cascarones, larvas astrales que se le pegan a los humanos para absorberles las energías. Se los destruye visualizando la famosa llama violeta, haciendo uso del elemento fuego. Se pueden también usar arquetipos mágicos Ej las runas. Para combatir cualquier entidad, por muy poderosa que esta sea lo único necesario es tener un poco de conocimiento, experiencia que se obtiene por uno mismo, evitando en lo posible sentir miedo que es el alimento de los seres del bajo astral. 

Fuentes: 
Pedro, Palao Pons "El Aprendiz de Brujo". Ediciones Robinbook.
Ruiz, Poleo Carlos (2008) "Defensa contra ataques psíquicos". Centro Editor C. A. Caracas. Venezuela

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